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40 semanas de embarazo, cuidados y consejos para el parto

Estar en las 40 semanas de embarazo significa que ya la madre y su pareja deben estar listos porque en cualquier momento podría producirse el trabajo de parto, aunque hay una fecha estimada desde el primer mes de embarazo no hay que descartar que en cualquier momento inicie la labor pues también se considera algo normal, a veces el bebé quiere nacer antes y ante eso solo queda acudir al momento a la clínica.

Los consejos a tener en cuenta ya ante la recta final del embarazo la hemos venido mencionando en artículos de otras semanas de embarazo pero daremos énfasis en este aspecto pues son cosas que si bien pueden parecer sin mucha importancia, pueden facilitar mucho las cosas, tanto hablando del parto en sí como los trámites, documentos, cosas que la madre necesitará y el bebé también por supuesto. Primero veremos algunos puntos sobre el progreso al que se ha llegado físicamente en la mujer y el bebé.

Progreso en las 40 semanas de embarazo

Pasamos a comentar cambios a los que la mujer ya llega en esta etapa y cómo debe estar el bebé en diferentes aspectos también en estas 40 semanas de embarazo.

40 semanas de embarazo

Cambios en la mujer en las 40 semanas de embarazo

Tantos cambios se han producido en los tres trimestres, cada semana y cada mes que ahora la mujer solo piensa en la llegada del parto pues también ansía tener su bebé en brazos. Es sumamente importante saber que si pasada esta etapa dos semanas más pasan y no nace el bebé todavía el parto será inducido, la presión en la vejiga es fuerte y ya no se intensificará más pero las ganas de orinar frecuentemente se mantienen.

El cérvix que es el cuello uterino ya debe estar dilatado pues debe estar preparado para el momento del parto, se da de forma natural lógicamente, la mujer todavía tiene estos molestos síntomas que son el tener los pies, tobillos y piernas hinchadas, en general lo ideal es que ya la madre se relaje totalmente, acostada en posiciones cómodas con almohadas y colchones apropiados. En esta etapa la mujer puede haber subido hasta 13 kilos de peso pero es solo un aproximado, algunas mujeres pesan más y otras menos.

Cambios en el bebé

El bebé ya está listo para conocer el mundo, su peso es en promedio de 3 kilogramos aunque es normal que pese un poco más, como ya vimos en las 38 semanas de embarazo los huesos de la cabeza son frágiles y no están soldados pues de esta forma se facilita su paso por el canal de parto, su acumulación de grasa bajo la piel es normal pues debe regular su temperatura corporal al nacer, la placenta todavía provee al bebé de anticuerpos y que durante meses anteriores lo ha protegido de posibles infecciones, en esta etapa todavía se mantiene esa función.

El tamaño del bebé es en promedio de 53 centímetros, el factor desencadenante del parto no es conocido a ciencia cierta aunque estudios indican que esto podría tener su origen en la conexión entre los pulmones del bebé y la placenta, al llegar los pulmones a la madurez producen proteínas que se envían al líquido amniótico y esto produce un cambio hormonal, se segrega entonces una nueva hormona en lugar de la progesterona que es la oxitocina y que se encarga de marcar la frecuencia de las contracciones.

40 semanas de embarazo, cuidados y consejos

Consejos ante la proximidad del parto

Si la madre ha mantenido sus cuidados y controles durante todo el proceso de gestación y que tanto hemos comentado y sugerido, siempre bajo supervisión médica claro, no debería haber complicaciones, algunas recomendaciones que podemos mencionar y que pueden tomarse en cuenta durante esta espera final de la llegada del bebé son las siguientes:

Todo lo que se ha aprendido durante las clases prenatales hay que empezar a practicarlas, recordarlas, si están en folletos o apuntes hay que leerlas y memorizarlas pero practicarlas también como son las técnicas de relajación, respiración. No hay que dejar todo para el final, además no es secreto que el parto normalmente es doloroso pero lo es más cuando la labor de parto se extiende por muchas horas, existen técnicas para mitigar en cierta medida estos dolores y lo normal es que el médico y otros especialistas hayan orientado a la madre de esto, de no ser así es tiempo todavía de preguntar y practicar.

Una recomendación muy buena y de hecho es lo mejor en líneas generales es que la mujer se mantenga lo más relajada posible, ya sea leyendo un libro, estar rodeada de amigos y familiares, salir a dar pequeños paseos, darse un gusto como arreglarse haciéndose una manicura o pedicura, siempre son actividades relajantes que ayudan a mantener la mente ocupada y además es positivo para la madre.

Síntomas para estar alertas

En estas 40 semanas de embarazo hay que pensar en acudir a la clínica si hay sangrado vaginal, si se rompe el saco amniótico o como se dice si se rompen aguas, si las contracciones son muy frecuentes e intensas dejando de ser las de Braxton Hicks. No hay que preocuparse si el bebé tarda más de lo esperado, los síntomas como el cansancio y agotamiento pueden persistir, puede haber náuseas y diarrea en algunos casos, cualquier malestar que sea muy intenso amerita que la madre acuda al médico.

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